Los amigos de la peña ‘Marea’

Geoes21.-Opinión.-Los amigos de la peña Marea.-Las cosas por su nombre.-Tomás Martínez Pagán.-Cartagena, 11 de Octubre de 2026

Tradición. Cartagena, Torre Pacheco y Los Alcázares, tres municipios hermanos unidos por la gastronomía.
TOMÁS MARTÍNEZ PAGÁN

El final del pasado mes de septiembre fue de una gran actividad festera y gastronómica en la Trimilenaria pero, también, en nuestra comarca, tanto en la villa de Torre Pacheco como en «la Marbella del Mar Menor»: Los Alcázares. En Cartagena, en plenas fiestas de Carthagineses y Romanos y en el campamento festero se presentó la Asociación de Amigos de la Marinera de Cartagena y Comarca (AMACT).

El presidente de la asociación, Pencho Angosto, comentó cómo surgió esta iniciativa. Fue en las redes sociales. Una conversación en Twitter —entre personas que muchas ni se conocían— terminó planteando una sencilla cuestión: en lugar de lamentarnos por aquello que falta o no se pone suficientemente en valor, llegó el momento de hacer algo por la marinería y Cartagena. De ahí nacieron los contactos, las reuniones y, finalmente, la asociación.

Una elaboración aparentemente sencilla formada por rosquilla, ensaladilla rusa y anchoa, pero que para la asociación representa mucho más que tres ingredientes. Es una auténtica seña de identidad de Cartagena y de los cartageneros. Sin embargo, AMACT no quiere limitar su actividad exclusivamente a la marinera, sino que nace con una mirada mucho más amplia. Quiere trabajar para defender, conservar y divulgar la gastronomía, las tradiciones, los productos y la cultura de Cartagena. Una comarca que reúne historia, mar, campo, fiestas y tradiciones, pero también, generaciones de personas que han mantenido vivas esas costumbres.

Y si en Cartagena disfrutamos de la marinera, en el municipio hermano de Torre Pacheco asistimos a la puesta de largo del Club Gastronómico «La Rosario». El Ayuntamiento acogió la presentación del nuevo club que nace con el objetivo de preservar y divulgar las recetas tradicionales del Campo de Cartagena y poner en valor «la cocina de siempre». Su presidente, Sergio Jiménez, detalló cómo surgió y, junto al primer teniente de alcalde, Pedro Baró, que recibió la primera escultura con el símbolo del club, la cual entregarán en todos sus actos a los restaurantes que visiten y a los chefs y enólogos invitados a su sede.

Guisos, migas y mariscadas

Para entender el ADN de este nuevo club es obligatorio mirar atrás. «La Rosario» no nace de la nada ni brota por generación espontánea. Este club hereda la solera y nace al calor de una historia que comenzó hace ya más de dos décadas. Habló de la fundación de la Peña Gastronómica «Los Guindillas». Muchos de los que están recuerdan perfectamente aquel número 4 de la calle Aniceto León de Torre Pacheco. Aquellas paredes vieron los primeros experimentos, aciertos y los lazos que hoy les unen. Más tarde se trasladó al recinto de peñas, pero la esencia no cambió; al contrario, maduró. Allí mantuvieron viva, año tras año, una tradición que se convirtió en marca de la casa: la elaboración de sus amplios calendarios gastronómicos de alto nivel.

¿Y qué se cocinaba allí? De todo. No hacían ascos a nada que tuviese alma. Guisos que templaban el cuerpo en invierno, migas tradicionales cuando el cielo amenazaba lluvia, mariscadas para celebrar la vida, carnes de todo tipo tratadas con respeto… Y, por supuesto, todo ello ensalzado por los mejores vinos.

Ese ambiente de camaradería, humo a leña y pasión culinaria fue el verdadero caldo de cultivo del club. Incluso el nombre rinde tributo a ese origen. «La Rosario» en honor a su patrona. Lo hacen en parte por una razón de estricta continuidad emocional, ya que todo este movimiento social y gastronómico que los define surgió, creció y se consolidó al calor de sus queridas fiestas patronales.

Son hijos de Torre Pacheco y de sus tradiciones. Por eso «La Rosario» no nace simplemente para comer bien y juntarse con amigos, sino con una profunda vocación de servicio a nuestra comarca. Les mueve un compromiso firme con la preservación y difusión de las recetas tradicionales del Campo de Cartagena.

Terminando el recorrido en Los Alcázares y en una de las playas más extensas y emblemáticas de este municipio, un lugar donde el Mar Menor muestra toda su esencia. Con una longitud de 1.400 metros y más de 25 metros de arenas doradas, aguas poco profundas y tranquilas. Su paseo marítimo con terrazas, chiringuitos y zonas de ocio. Una zona ideal para prácticas de deportes náuticos como vela, paddle, surf, kayak o windsurf.

Un ecosistema singular debido a las especiales condiciones de temperatura y salinidad de sus aguas. Cuenta con un reducto paisajístico de interés en las Salinas, una zona de paso para gran número de aves migratorias.

En este singular entorno se encuentra el restaurante «Marea», donde cada año despedimos el verano los amigos que formamos la Peña que lleva su nombre. Entre ellos el empresario Evangelista, que, al tocar la campana, pone día y hora y allí nos encontramos como cada año para disfrutar de una extraordinaria cocina y servicio en mesa.

Manda el producto

En esta ocasión tuvimos la suerte de saludar a Mariano Nicolás, pues se encontraba comiendo en la terraza del local. Propietario del prestigioso restaurante «El Churra», en Murcia, decano de la Región en restauración, un grande de la cocina y del buen hacer.

Antonio Sánchez, propietario del local, encargó a la chef Nadia, reina de los fogones, que elabora una cocina para emocionar, pues cada plato parece una conversación entre el mar y la tierra con el tiempo. Con una filosofía de cuidar al cliente, respetando el producto y donde se celebra el gusto sin artificios. Nadia cocina sin disfraces ni espumas innecesarias, ni barroquismo. Ella hace que mande el producto. Se come lo que hay, pero lo que hay es siempre lo mejor.

Nos sorprendió con estas entradas: de huevas y mojama de buen tamaño con almendras, jamón ibérico con finas rodajas de higos verdes pelados (la primera vez que lo pruebo y buenísima la combinación), queso añejo con nueces y granos de uva sin pepitas, calamares de potera en tempura, pulpo mediano a la cartagenera con sus aliños para mojar en un pan de masa madre recién salido del horno. Una ensalada de productos de nuestro campo: lechuga, alcachofa, tomate, espárragos, palmito, pimientos, encurtidos y buenas lascas de ventresca con aceite premium de oliva, que dejan un mojete para pasar sopa y terminar con el plato limpio.

Terminamos con un arroz con gamba pelada, calamar y tacos de atún: un plato soberbio que repitió. Todo regado con un verdejo de José Pariente y un tinto de Protos nueve meses. El punto dulce fue preparado por el «Rey de las Tartas», el maestro Evangelista, fueron degustación de tortada cartagenera, Red Velvet, zanahoria, muerte por chocolate y soufflé de limón acompañado de un fresquísimo cava Edoné que nos dejó redondos.

Les dejo con esta reflexión:
«No te odian porque seas demasiado; te odian porque eres todo lo que ellos no son».

José Noguera, Gregorio Mármol, José María Alcaraz, José Pérez, Tomás Martínez, Ginés Navarro, Ángel Martínez, Rosendo Alcaraz, José María Evangelista, Antonio García, Antonio Sánchez, Ginés Gómez, Pedro Alcázar y Juan Pizarro; al fondo, de pie: Nicasio Mateo, Ramón Casas, Alfonso Hernández y Francisco Nieto.

Fuente consultada: La verdad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *