La Pascua Militar: historia, significado y valores de una tradición viva.

Geoes21.-Opinión.-Fiesta Epifanía.-Pascua Militar.-Diego J. Romera.-Totana, 7 de Febrero de 2026

Cada 6 de enero, mientras España celebra la festividad de la Epifanía del Señor, tiene lugar una ceremonia menos conocida por gran parte de los ciudadanos españoles, pero de profundo significado institucional: la Pascua Militar. Con más de dos siglos de historia, este acto marca el inicio del año militar y recuerda una victoria decisiva de la España del siglo XVIII. Su celebración, presidida por S.M. el Rey, simboliza el vínculo histórico entre la Corona y las Fuerzas Armadas y constituye una ocasión privilegiada para reflexionar sobre el servicio, el honor y la defensa de la Nación.

Las tradiciones que perduran no lo hacen por simple costumbre, sino porque encierran un significado que sigue siendo válido con el paso del tiempo. La Pascua Militar es un claro ejemplo de ello. Instituida en 1782 por el rey Carlos III, nació como un gesto de reconocimiento del monarca hacia sus ejércitos tras una importante victoria militar. Desde entonces ha evolucionado hasta convertirse en uno de los actos institucionales más solemnes del calendario oficial español.

Como recuerda el historiador militar Luis Bermúdez de Castro, «el sentido de la Pascua Militar era singular: consistía en que fuese el Rey quien cumplimentara a la oficialidad, y ésta a la tropa, invirtiendo el ceremonial habitual». Esta inversión del protocolo refleja la esencia profunda de la celebración: el reconocimiento al servicio prestado.

1.- ¿Qué es la Pascua Militar?

La Pascua Militar es un acto castrense solemne que inaugura oficialmente el año militar en España. En él se realiza un balance del año anterior, se exponen las líneas generales de actuación para el nuevo ejercicio y se imponen condecoraciones a militares y civiles que se han distinguido por sus méritos.
Desde el punto de vista normativo, su carácter institucional se sustenta en el artículo 62.h de la Constitución Española, que atribuye al Rey el mando supremo de las Fuerzas Armadas, así como en el artículo 8, que define la misión de estas como garantes de la soberanía, la independencia de España y el ordenamiento constitucional.

2.- ¿Desde cuándo se celebra la Pascua Militar?

La Pascua Militar se celebra desde 1782, año en el que el Rey Carlos III ordenó instaurar oficialmente esta conmemoración. El contexto histórico es clave: España acababa de recuperar la isla de Menorca, ocupada por los británicos desde principios del siglo XVIII.
El propio monarca dispuso que esta felicitación tuviera carácter general y permanente. En su orden a los virreyes y capitanes generales estableció que: «En el día de la Epifanía del Señor se reúna a las guarniciones y se les comunique, en mi nombre, mi real satisfacción y agradecimiento por los servicios prestados».
Este mandato dio origen a una tradición que ha sobrevivido más de dos siglos.

3.- ¿Por qué se celebra cada año el 6 de enero?

El 6 de enero, festividad de los Reyes Magos, fue la fecha elegida por Carlos III para transmitir su felicitación al Ejército. La elección no fue casual: la Pascua cristiana de Navidad culmina ese día, y el monarca quiso vincular la victoria militar a un momento de especial significado simbólico y espiritual.
Como señala la historiografía castrense, la Pascua Militar debe entenderse también como una «pascua» en sentido amplio, es decir, como un paso a un nuevo ciclo: en este caso, el inicio del año militar.

4.- Origen y breve historia de la Pascua Militar

Durante el siglo XVIII, España se encontraba inmersa en una intensa rivalidad con el Reino Unido, especialmente en el ámbito naval. Menorca y Gibraltar habían sido ocupadas por los británicos tras la Guerra de Sucesión Española y el Tratado de Utrecht (1713).
La recuperación de Menorca en 1782, tras el asedio de Mahón por una escuadra franco-española, supuso un éxito estratégico y moral. El general Bernardo de Gálvez, protagonista de otras victorias clave frente a los británicos, encarnaba ese nuevo impulso militar promovido por Carlos III.

El historiador Antonio Domínguez Ortiz resume bien el momento al afirmar que «Carlos III entendió que sin unas Fuerzas Armadas modernas y motivadas no era posible sostener el prestigio ni la integridad del Estado».

5.- ¿Por qué es importante celebrar esta efeméride?

La Pascua Militar cumple una función esencial de memoria histórica y reconocimiento institucional. En palabras de la Real Ordenanza para las Fuerzas Armadas: «El militar tiene como divisa el honor; debe conservarlo sin mancha, pues una vez perdido no se recobra jamás».
Celebrar esta efeméride es recordar públicamente ese compromiso con el honor, el servicio y el sacrificio. Además, refuerza la continuidad histórica de las Fuerzas Armadas como institución al servicio de España, más allá de coyunturas políticas concretas.

6.- El papel de S.M. el Rey como Mando Supremo.

El Rey preside la Pascua Militar en su condición de Jefe del Estado y Mando Supremo de las Fuerzas Armadas, conforme a la Constitución. Su presencia no es meramente simbólica: representa la unidad, la continuidad y la permanencia del Estado, así como la subordinación de la institución militar al orden constitucional.

Esta función enlaza directamente con la tradición iniciada por Carlos III. Como recuerda el general Bermúdez de Castro, «era el Rey quien salía a saludar y felicitar a los oficiales, conversando con ellos, en un gesto de cercanía poco común en la época», reforzando así el vínculo personal e institucional entre la Corona y el Ejército.

7. Honores militares, 21 salvas y simplismo

Hoy, este honor está regulado por normas de protocolo militar y se reserva a jefes de Estado y actos de especial solemnidad. En la Pascua Militar, las 21 salvas no rinden homenaje solo a la persona del Rey, sino que simbolizan el respeto institucional de las Fuerzas Armadas hacia el Rey y la Nación que representa.

Su origen se encuentra en la tradición naval, cuando los buques descargaban todos sus cañones al entrar en puerto, en señal de respeto y de ausencia de hostilidad. El número veintiuno se consolidó históricamente como estándar internacional al considerarse la suma de las salvas tradicionales terrestres y navales.

8.- Valores militares y enseñanza actual.

La Pascua Militar pone de relieve valores permanentes:

Servicio a España como vocación.

Lealtad institucional, reflejada en el juramento a la Bandera.

Sacrificio y disciplina, pilares de la vida militar.

Respeto a la tradición, como forma de cohesión.

Gratitud hacia los veteranos, depositarios de la experiencia.

Como escribió Ramón de Campoamor sobre la música militar: “Se pierde el eco y se conserva el son”.

Del mismo modo, aunque cambien las formas, el espíritu del servicio permanece.

9.- La Pascua Militar en la actualidad.

Actualmente, el acto central se celebra en el Palacio Real de Madrid, con la asistencia de los Reyes, el presidente del Gobierno, ministros, la cúpula militar, representantes de órdenes militares como la Real y Militar Orden de San Fernando (fundada en 1811) y asociaciones de veteranos.

Aunque el formato ha evolucionado, la esencia se mantiene: iniciar el año militar con solemnidad, reconocimiento y mirada al futuro. Además, en un contexto de creciente cooperación internacional, la Pascua Militar refleja también la integración de España en alianzas como la OTAN y la participación de las Fuerzas Armadas en misiones exteriores, subrayando que el servicio militar no solo garantiza la Defensa Nacional, sino que contribuye a la seguridad colectiva y al cumplimiento de compromisos internacionales.
Para concluir:

La Pascua Militar no es solo una conmemoración histórica ni un acto protocolario, sino un ritual de Estado que ayuda a comprender la relación entre España, su Corona y sus Fuerzas Armadas. Desde 1782, esta tradición enlaza pasado y presente para recordar que la defensa de la Nación descansa en unas Fuerzas Armadas al servicio de la sociedad, sostenidas por valores que no caducan: honor, lealtad, sacrificio y vocación de servicio.

Cada 6 de Enero, mientras la vida civil sigue su curso, la Pascua Militar ofrece una oportunidad pedagógica para reflexionar sobre la Seguridad y la Defensa como responsabilidades colectivas que requieren memoria institucional, legitimidad democrática y reconocimiento público.

Como recordó el Rey Felipe VI en su primera Pascua Militar (2015): «Mandar es servir», una máxima que resume la naturaleza del liderazgo y del compromiso con la defensa de la Nación.

Profesor Diego Jesús Romera González
IES «Prado Mayor» de Totana

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *