¿Qué será de nosotros?

Estamos en manos-mentes ajenas. Desconocemos hasta la fecha y hora de publicación de esta columna, qué ocurrirá con la situación real de un país tan rico en petróleo como es Irán. ¿Serán capaces de plantarle cara los ciudadanos iraníes a sus presuntos ocupantes?
Saben, creo que sí, lo que desean los habitantes de Irán, es decir la independencia plena, alejados de los siempre molestos cinturones provenientes de potencias mundiales como Estados Unidos, China o Unión Soviética, -el llamado cóctel de la bencina- los demás no pintan nada, y la poca brocha que poseen sirve como elemento decorativo del actual largometraje protagonizado por los tres países referenciados anteriormente.
También existe una importante duda en los pocos extranjeros que aún residen en el territorio referenciado, pues una vez consultados se niegan a expresar sus verdaderas opiniones acerca del momento por el que atraviesan sus respectivos países. A ese tipo de silencio premeditado se le suele tachar de miedo por lo que pueda depararles el futuro.
Muchos, por no decir la mayoría de ellos, son protagonistas del cierre de bocas programado como medida de precaución ante un posible revolcón protagonizado por los invasores de turno.
Veremos en poco tiempo lo que deciden las tres potencias antedichas. En sus manos y forma de hacer estamos. Entre tanto, disfruten lo que puedan y le dejen.
¿Qué será de nosotros?
Jerónimo Martínez
