Trump y Sánchez: ¿relación creíble?

España debe de estar en el lado bueno de la Historia Universal, es lo que piensa reiteradamente el españolito de a pié, en un momento donde cada uno va a lo suyo en un planeta completamente dividido, si nos atenemos a los hechos y manifestaciones diarias. Ante tan tamaña disyuntiva nos preguntamos e interrogamos: ¿existe realmente ese país tan bueno que todos ansiamos?. Me refiero a España? o nos toca defender la manida independencia.
La lógica imperante dice que nuestro lugar natural es la equidistancia, es decir, en medio como los jueves. Así quedamos presuntamente retratados ante los poderosos del planeta, que al parecer han aumentado en uno mas, es decir, a los tradicionales Estados Unidos y Rusia, hay que unir China. Tres son tres. ¿Quién es el guapo que juega al despiste entre tanta potencia mundial?.
El nuevo patrón de USA parece ser que nos analiza con malos ojos, fundamentalmente al responsable del Ejecutivo español, que se ha permitido convertirse en el contestatario occidental a las tesis defendidas por el mandatario norteamericano. A ninguno de los dos les faltan epítetos de grueso calibre pronunciados en privado por más que sonrían públicamente y se estrechen las cada vez más frías manos que por cortesía están obligados a darse delante del respetable, y de las numerosas cámaras que les retratan para la posteridad, según observamos atentamente en las comparecencias que vemos de vez en cuando.
En fin, disfrutemos lo que podamos mientras ellos discuten o hacen como que se enfadan. ¡Qué difícil resulta ser creíble con lo que está cayendo y lo que aún resta por contemplar!
Concluyo con una pregunta, que es el título de este artículo: Trump y Sánchez: ¿relación creíble?
