Un siglo de historia de la base militar Álvarez de Sotomayor de Viator

Una Real Orden del 18 de julio de 1924 designaba al campamento de Viator con el apellido del general almeriense que la concibió para acoger a las tropas que iban y volvían a la guerra de África

Es una instalación estratégica para el adiestramiento militar catalogada desde hace una década como zona de interés general para la defensa nacional y ligada a la Legión desde los noventa

Geoes21.-Tierra.-Diario de Almería.-Iván Gómez.-Almería, 18 de Julio de 2024

Cien años de historia cumplirá este jueves la base militar Álvarez de Sotomayor, una instalación estratégica y catalogada desde hace una década como zona de interés para la defensa nacional que ha sido conocida popularmente como el campamento de Viator y por el que han pasado diferentes unidades hasta que a mediados de los noventa se convirtió en la sede de la Brigada de la Legión. Este acuartelamiento que ha sido centro de referencia para el adiestramiento militar en España, base y campo de entrenamiento para los ejércitos y la Armada, se designó con el nombre de Álvarez de Sotomayor a través de una Real Orden del 18 de julio de 1924. Hasta ese momento la base militar que hoy se ha convertido en el municipio 104 de Almería venía siendo denominada campamento de Viator y era ocupada por la Brigada de Reserva de África. Desde entonces adoptó el apellido del general almeriense Fernando Álvarez de Sotomayor y Flores que había sido el artífice de la infraestructura e iniciado las gestiones para su construcción.

Tres días más tarde de la orden firmada por el Rey, el 21 de julio, se realizó una visita oficial del general Primo de Rivera, presidente del Directorio Militar, en la que se descubrió una placa con la que se inauguraba oficialmente esta nueva instalación militar para la preparación de las tropas de defensa del Protectorado Español de Marruecos que se mantenía operativo desde 1912. El acuartelamiento nació como un campamento de tránsito para las unidades que iban y volvían de la guerra del Rif, especialmente de la zona de Melilla, con las que superar las dificultades existentes para la instrucción de unidades de refuerzo que pudieran ser desplegadas de inmediato por su cercanía con la costa africana y su similitud geográfica y climática con el que se había convertido en un escenario de sangrientos enfrentamientos entre el ejército español y las tribus rifeñas.

La base militar Álvarez de Sotomayor fue inicialmente testigo privilegiado de la historia de España y su relación con África, albergando a diferentes unidades que participaban en las campañas del Protectorado, pero también de episodios posteriores como la guerra civil y la consolidación de las Fuerzas Armadas en las misiones internacionales de paz. Los terrenos están enclavados en los términos municipales de Almería y Viator, entre los descampados de la Hoya de Góngora y de la Terrerica del Padre Diego, y una parte eran comunales de la localidad del Bajo Andarax que se ofrecieron al Ministerio de la Guerra y otros propiedad de particulares que tuvieron que ser expropiados. Cuenta con una superficie en su conjunto de más de dos mil hectáreas y capacidad para albergar a más de 5.000 efectivos.

Debido a las buenas cualidades del emplazamiento, al principio se había ideado como campamento de tiendas de campaña y barracones de madera, con un carácter más bien provisional, pero con el paso de los años fue transformándose en acuartelamiento permanente. En febrero de 1924 se inician las obras de construcción de la nueva base por tres ingenieros militares que culminaron el anhelo del general Álvarez de Sotomayor que había concebido la necesidad de construir esta instalación para acoger la Reserva del Ejército de África con un proyecto que presentó en 1911 al Ministerio de la Guerra.

¿Quién era Fernando Álvarez de Sotomayor?

El general de Artillería Fernando Álvarez de Sotomayor y Flores nació en Cuevas de Vera (Cuevas del Almanzora) el 16 de noviembre de 1844, iniciando sus estudios militares como cadete en el Real Colegio de Artillería de Segovia el 1º de septiembre de 1857 y obteniendo el empleo de teniente de Artillería en abril de 1863 tras superar un plan de estudios de seis años. Uno de sus destinos fue las Fábricas de Armas de Oviedo y Trubia, donde realiza un trabajo sobre la obtención de acero para la construcción de piezas de Artillería y fabrica un cañón de acero de 7,8 centímetros de calibre conocido como «Sotomayor», reglamentario en el Ejército en 1893. En noviembre de 1910, con el empleo de general y después de 53 años de servicio activo, solicita el pase a la reserva regresando a su tierra natal, Almería. Durante la guerra de Marruecos concibe la construcción de un campamento para la instrucción en Viator, dada la similitud climática y geográfica con la zona de conflicto. El general fallecería el 25 de julio de 1912 sin ver su proyecto en ejecución y fuera olvidado por el Ministerio de la Guerra hasta que se retoma a finales de 1923.

Acabada la Guerra en Marruecos se instaló en la base de Viator el Regimiento de Infantería de la Corona nº 71, que más tarde pasó a llamarse Nápoles nº 24. Durante la Guerra Civil se convirtió en Centro de Militarización de las Milicias, creándose numerosas unidades del Ejército Republicano como la 88 Brigada bis o el tercer batallón de la 79 Brigada Mitxa en Andalucía y después de la contienda el campamento fue utilizado como cárcel provisional. En 1965 se crearon los Centros de Instrucción de Reclutas (CIR), instalándose en este Campamento el CIR nº 17, que en 1968 pasó a denominarse CIR nº 6. 

El acuartelamiento no adquirió realmente relevancia hasta 1978 con la creación de la Brigada de Infantería de Reserva (BRIR), el primero del Ejército que contó con la agrupación de todos sus medios en una única infraestructura, conviertiéndose entonces en precursor del actual concepto de base militar.

Más tarde, en 1985, se transformó en Brigada de Infantería Motorizada XXIII (BRIMT XXIII) y perdió protagonismo al pasar de una unidad independiente a una más dentro de una estructura divisionaria. El año 1992 fue clave para el futuro del campamento almeriense. En aquel ejercicio se inició la primera misión de paz en la antigua Yugoslavia, llevada a cabo por la Agrupación Táctica Málaga, constitutida sobre la base del 4º Tercio de la Legión. Fueron organizados y adiestrados en el recinto Álvarez de Sotomayor, como posteriormente ocurriría con la Agrupación Canarias constituida sobre la base del 3º Tercio de la Legión, por lo que se evidenció la idoneidad de esta infraestructura para albergar una gran unidad que llegaría en 1995 con la creación de la ‘Brigada de Infantería Rey Alfonso XIII’ II de la Legión, encuadrada en la División Castillejos del Ejército de Tierra. El 1 junio se trasladó el Mando de Málaga a Viator y los legionarios procedentes del campamento Benítez de Ronda ocuparon las instalaciones del que era hasta la fecha cuartel general del BRIMT XXIII.

Tan sólo cuatro meses más tarde, en los actos del LXXV aniversario fundacional de la Legión, el 20 de septiembre de 1995, el general jefe al mando de la Brigada, Carlos Gabari, se dirigió a los más de 4.000 militares desplazados y, en presencia del Rey -hoy emérito-, afirmó que por fin se materializaba el antiguo «sueño legionario» de tener una gran unidad con el deseo de ser la mejor, empleada como punta de lanza a la vanguardia del Ejército español. La Brigada desplegó en la base militar al tercio Juan de Austria 3º de La Legión, el Grupo de Artillería de Campaña, la Bandera de Zapadores y el Grupo Logístico con el apoyo de otras pequeñas unidades como la de Servicios de Base (USBA), la Batería de Municionamiento y Servicio de Transporte, la Comandancia del Campo de Maniobras y el Centro de Comunicaciones CECOM 22/10. En el año 2020, el del estallido de la pandemia del coronavirus, la base fue escenario de los eventos conmemorativos del 150 aniversario de la Legión incluyendo la visita del Rey Felipe VI para presidir el acto principal celebrado el 20 de septiembre.

Ha sido una instalación estratégica y laboratorio militar de adiestramiento para las fuerzas armadas españolas e incluso de otros países que han realizado sus ensayos antes de desplegarse en misiones internacionales, facilitando además las operaciones marítimas y desembarcos anfibios por su proximidad con la bahía de Almería.La base Álvarez de Sotomayor ha mantenido un fuerte arraigo con la provincia en la que se construyó desde hace ya un siglo, si bien ha sido la presencia legionaria la que ha estrechado aún más los lazos con la sociedad. Y los almerienses responderán, como suele ocurrir cada vez que hay una cita legionaria, a las actividades que se vienen preparando para conmemorar el centenario de una instalación por parte de la jefatura de base dependiente de la Inspección General del Ejército de Tierra con conferencias, exposiciones fotográficas y jornada de puertas abiertas que se darán a conocer en los próximos días.

 

 

 

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