Cuarenta y cinco años poniendo luz y sonido

Geoes21.-Opinión.-Cuarenta y cinco años.-La verdad.-Tomás Martínez Pagán.-Cartagena, 6 de septiembre de 2026
Las cosas por su nombre
Símbolo. Castellini continúa siendo mucho más que una empresa: es testigo y partícipe del pulso cultural y tecnológico de Cartagena.
Tomás Martínez Pagán
Mientras tomábamos una cerveza en uno de los mejores templos gastronómicos de La Unión, El Vinagrero, por donde pasan los grandes que vienen a actuar a la recién restaurada Catedral del Cante, mis amigos Abel y Mariano recitaban una canción de Serrat de hace muchos años y que, actualmente, no queda obsoleta:
«Padre, dígame qué le han hecho al río que ya no canta, que resbala como esos peces que murieron bajo un palmo de espuma blanca. Padre, el río ya no es el río, antes que llegue el verano esconda usted todo lo que encuentre vivo. Que le han hecho al bosque, padre, que no hay un árbol ¿y en qué sombra nos cobijaremos, padre, si el bosque ya no es el bosque? Antes de que se haga oscuro guarde usted un poco de vida en la despensa porque no tendremos leña ni peces.
Y usted nos dice, padre, que si hay pinos, hay piñones; que si hay flores, hay abejas, cera y miel; pero el campo ya no es ese campo. Alguien anda pintando el cielo rojo y anunciando lluvia de sangre. Alguien que ronda por ahí, padre. Son monstruos de carne con gusanos de fierro. Padre, pero asómese porque son ellos los que están matando la tierra…».
Es una canción que, con mucha amargura y un tanto también de vergüenza, está dedicada a esos canallas que queman nuestros bosques, ensucian nuestras aguas y se enriquecen con las miserias ajenas.
Nos fuimos hasta la Casa del Piñón para acompañar al ilustre Francisco Bernabé, pues en esta LXV edición del Festival Internacional del Cante de las Minas le han concedido al senador del Reino de España el ‘Castillete de Oro’.
Exalcalde de La Unión, exconsejero de la Comunidad Autónoma y exdelegado del Gobierno, impulsor de la Fundación Cante de las Minas, luchador incansable y responsable del gran crecimiento e internacionalización del festival, integrando a grandes personalidades del arte, la cultura y la gastronomía y potenciando los ‘Castilletes de Oro’.
Con un lleno hasta la bandera y, de la mano de su gran amigo, el periodista Juan Ramón Lucas, y del alcalde Joaquín Zapata, Bernabé recibió la máxima distinción rodeado de familia, amigos, autoridades y muchos unionenses que le aplaudieron a rabiar, mostrando el cariño que se le tiene en la ciudad minera y flamenca.
Y, hablando de flamenco, el pasado 11 de julio también lo tuvimos en nuestra Trimilenaria pero, en esta ocasión, vinculado con Andalucía y la aldea del Rocío, pues mis buenos amigos Carmen y Miguel estaban de doble celebración: su boda y el 65 aniversario de la creación del famosísimo Kiosco Miguel.
Dicho local lo inició el abuelo de Miguel, trabajador de la Mancomunidad de Canales del Taibilla desde el año 1938. Realizó dos obras icónicas en las instalaciones de Tentegorra: el arco de entrada al parque y el famoso tobogán, entre otras.
En el kiosco hacía caseras bolsas de patatas, refrescos y los famosos michirones de su abuela Josefa Alcaraz. Lo estacionaba en el primer depósito de agua del parque.
Don Rafael de la Cerda, que veía a Miguel todos los domingos con su carro y sus michirones, le autorizó a hacer un kiosco. Este se inauguró un 13 de julio de 1961. El pasado mes se conmemoraron los 65 años del negocio, respetando el entorno y dedicando el mismo cariño y atención a los clientes que inició su fundador.
Pepe fue distinguido con el Premio Joven Empresario 2003, sonorizó la ‘Catedral del Cante’, impulsó la Asociación de Empresarios Héroes de Cavite, presidió el Centro Comercial Abierto y fue uno de los fundadores de Los Guerreros de Uxama y de la chirigota Los Maromos.
Pepe es cartagenero de corazón y firme defensor de la identidad, historia y patrimonio de su ciudad. En él destacan su compromiso, perseverancia y un elevado nivel de autoexigencia que le han acompañado siempre.
En 2003 fue distinguido con el Premio Joven Empresario en la desaparecida Sala Olimpia, un galardón que reconoció su forma de entender el emprendimiento y recogió de la mano del escritor, economista y político Eduardo Punset.
También fue pionero de la sonorización de la ‘Catedral del Cante’ en el Festival Internacional del Cante de las Minas. Se implicó activamente impulsando la Asociación de Empresarios Héroes de Cavite y presidiendo el Centro Comercial Abierto de Cartagena.
Fue uno de los fundadores de Los Guerreros de Uxama y de la chirigota Los Maromos. Su compromiso cívico lo llevó también a involucrarse en la vida política, siendo uno de los fundadores del movimiento municipalista que daría lugar a Movimiento Ciudadano.
Es padre de dos hijas y ha compartido su vida con Petri, un apoyo en los momentos difíciles. Juntos han celebrado los muchos éxitos conseguidos. Una vida dedicada al compromiso, a la familia y al profundo amor por la ciudad que siempre ha sentido como su hogar.
Sin perder la esencia
Fue en octubre de 2018 cuando Castellini supo reinventarse sin perder su esencia.
Frente a la digitalización acelerada y con una visión moderna dio lugar a la creación de una segunda línea de negocio: Castellini Audiovisuales, impulsada por dos jóvenes de la casa, hoy empresarios ya consolidados.
Me refiero a Ángel Fernández Rufete y Rafael Andrés Blázquez, relevándolo y abriendo una nueva etapa, ampliando horizontes y abrazando las demandas de un mercado audiovisual en constante cambio.
Con la misma sede en Plaza Castellini, su equipo versátil y altamente cualificado cubre todo el ciclo de producción audiovisual, desde el alquiler de equipos de última generación hasta la postproducción de contenidos.
Fusionan tecnología punta con el saber hacer tradicional. Es una historia viva del comercio local que crece y se adapta sin perder su esencia humana.
Su aportación al desarrollo tecnológico, cultural y económico de Cartagena es palpable y trascendente. Y así, con esa mezcla de técnica, pasión y vocación, Castellini Audiovisuales continúa escribiendo su historia… La nuestra.
Para celebrar los 45 años terminamos en el restaurante Puerta 14, donde Eduardo, el alma del local, nos recibió con unos vermuts y el típico aperitivo chino: wan tun de carrillera y mayonesa de trufa, sabrosísimo y crujiente.
Después sirvió varios entrantes consistentes en croquetas de jamón ibérico y de lechazo asado al horno, sublimes.
Continuamos con unas alcachofas salteadas con ajos tiernos y lascas de jamón ibérico. Para refrescar, una abundante ensalada de gulas y gambas con vinagreta de vino blanco.
Terminamos con unas patas de pulpo crujientes con cama de patatas al ajo cabañil.
Todo regado con un Godello blanco Capellán de la Reina.
Y, de plato final, bacalao al gratén de ajos con pisto de tomate y pimientos al carbón de encinas.
El punto dulce fue una torrija con helado de turrón y arroz con leche casero, un ágape espléndido en un local más que acogedor.
Les dejo con esta frase:
«Un sabio dijo: todos los días tengo algo que aprender, algo que olvidar y muchas cosas que agradecer».

De izquierda a derecha se encuentran Lázaro García, Ángel Fernández, José Pérez (Pepe Castellini) y Sergio Acosta, en la puerta de Sonido Castellini.
«Pepe es cartagenero de corazón y firme defensor de la identidad, historia y patrimonio de su ciudad.»
Las cosas por su nombre – Tomás Martínez Pagán
