A buen entendedor…
Jerónimo Martínez

Cada día tenemos una cuestión a la que agarrarnos, lo que nos sirve de motivo de descarga para enfrentarnos al vecino de al lado o de enfrente, al enemigo cordial de toda la vida, que encima es vecino nuestro, al adversario inventado para escaquearnos de una cuestión que no nos interesa hacerle cara en un momento determinado, incluso a algún amigo de toda la vida o al de la puerta contigua. Como podrán observar, un extenso catálogo estupendo al cual podemos asirnos en un momento de necesidad.
A veces tenemos que dejar de lado la valentía de la que tanto presumimos ante los propios y extraños. Es tiempo de reflexionar sobre nuestra hombría en los momentos donde es necesaria su aparición, dejando a un lado la falta de arrojo ante la adversidad, que suele ser frecuente en estos tiempos, y marginar la palabrería barata que sirve para salir por piernas del lugar de autos.
Imagino que me explico y los lectores sabrán extraer las oportunas conclusiones de lo manifestado por el autor de estas líneas. ¡Va por ellos!
Jerónimo Martínez
