“Análisis del gasto en defensa en Alemania y su comparación con el resto de la OTAN”

AUTORA: ANDREA GÓMEZ MARTÍNEZ;
ALUMNA DE 2º CURSO GRADO EN SEGURIDAD/ ISEN CENTRO UNIVERSITARIO

1. INTRODUCCIÓN

1.1. De la evolución militar en Alemania

El gasto militar de Alemania ha sido un aspecto cambiante a lo largo de su historia. Por ello, para comprender las implicaciones geopolíticas de esta variable, se hace necesario tratar brevemente su evolución en el transcurso y acontecimientos históricos de los últimos siglos.

Durante el siglo XIX, Alemania se unifica bajo la Prusia de Otto von Bismarck. En este momento, el país empezó a aumentar su gasto militar, adoptando una política de supremacía militar conocida como ‘Realpolitik’.

Esta era imperial fue testigo de cómo Alemania se convertía en una potencia militar, naval y colonial, adoptando un importante papel en la Primera Guerra Mundial.

Tras el tratado de Versalles de 1919, el gasto militar alemán fue severamente restringido. Sin embargo, con la llegada al poder de Adolf Hitler y el Partido Nazi en el año 1933, Alemania inició un proceso de rearme en contraposición a lo que venía establecido en el citado tratado, lo que eventualmente, entre otras causas, llevó al estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Durante este periodo, tuvo lugar un fenómeno conocido como “economía de guerra”, lo que implicó que se dirigieran recursos masivos hacia la expansión militar en todas sus vertientes: ejército, marina y fuerza aérea. Consecuentemente, la economía del país se militarizó por completo.

Tras el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, Alemania quedó dividida en la República Federal de Alemania (RFA) y la República Democrática Alemana (RDA). Cada una de ellas con políticas de defensa dictadas, en gran medida, por la OTAN y el Pacto de Varsovia, quienes serían sus respectivos aliados durante la Guerra Fría.

El gasto militar en ambas zonas era un claro reflejo de la tensión bipolar de la época, manteniendo fuerzas armadas considerablemente grandes, debido a su situación geopolítica, en “primera línea” de la Guerra Fría.

Con la reunificación de Alemania en 1990, el Estado se enfrentó al desafío de integrar dos estructuras militares en una sola, lo que consecuentemente llevó a un proceso de reducción y modernización de su instrumento militar. En las décadas posteriores, Alemania ha continuado ocupando un lugar sustancial en el marco internacional, aunque con un enfoque más cauteloso en cuanto a la proyección de su poder militar en comparación con sus ambiciones históricas.

1.2. De la OTAN.

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), fundada en 1949, es una alianza político-militar constituida por treinta países de América del Norte y Europa. Esta se fundamenta en el principio de la defensa colectiva, que establece que un ataque contra uno de los aliados es un ataque contra todos. Por lo que, es posible afirmar que la OTAN nació del deseo de sus miembros de proteger su libertad y seguridad a través de medios políticos y militares colectivos. Por este motivo, el gasto militar va a ser una variable cuyo análisis tendrá un gran valor en el contexto de la Organización.

Así, la OTAN ha proporcionado directrices claras para sus estados miembros desde sus inicios. En la Cumbre de Gales en 2014 se acordó que cada país debería destinar al menos el 2% de su Producto Interno Bruto (PIB) a la defensa. Esta cifra representa un objetivo que la alianza insta a cumplir, con el fin de garantizar que todos los miembros contribuyan de manera equitativa y puedan responder de manera efectiva a los desafíos de seguridad. Sin embargo, como veremos más adelante, el cumplimiento de este objetivo ha sido variado entre los miembros, mientras algunos países se encuentran constantemente por debajo de la marca del 2%, otros la superan.

Uno de los fines principales del gasto militar en la OTAN es la modernización de las fuerzas armadas, junto a la inversión en capacidades de defensa. Se espera que al menos el 20% del gasto en defensa de cada país se destine a la adquisición de equipos y a los departamentos de I+D. Esta política busca asegurar que la alianza se mantenga al día con las tecnologías emergentes y pueda enfrentarse a amenazas modernas, como los ya conocidos ciberataques y la sonada guerra híbrida.

Además, resulta interesante señalar que la OTAN gestiona un presupuesto común financiado por sus miembros, utilizado para operaciones conjuntas y ejercicios, así como para la manutención de la sede y las estructuras de mando y control. Este presupuesto común respalda las misiones de la OTAN en el exterior, además de aquellas otras misiones de entrenamiento y asistencia.

Tras la disolución de la Unión Soviética y el fin de la Guerra Fría, la OTAN se adaptó para enfrentar nuevos desafíos, incluyendo el terrorismo internacional, las crisis regionales y las nuevas formas de guerra. Por este motivo, la relevancia de la OTAN y su gasto militar ha evolucionado en respuesta a los cambios en el panorama de seguridad global. Esta alianza continúa marcando las pautas esenciales de la estrategia de defensa y seguridad exterior de sus estados miembros.

2.- ANALISIS DEL GASTO MILITAR ALEMAN Y SU CONTEXTO

2.1.- Gasto en defensa en Alemania (2014-2022).

Tras el análisis de los gráficos que representan el gasto en defensa en Alemania, se observa cómo la cifra más alta se concentra en el año 2021, tras un escalonado y pausado aumento durante los años precedentes (desde 2014).

No obstante, dicho crecimiento cesa, reduciéndose esta cifra en el periodo de 2022, un cambio significativo que queda claramente representado en la tasa de variación. Este primer gráfico debe ser interpretado, necesariamente, en conjunto con otros datos igualmente relevantes, de manera que sea posible dar explicación a este fenómeno de ascenso paulatino y abrupta interrupción.

Por su parte, como ya se adelantaba, la tasa de variación ofrece una visión aún más significativa del gasto en defensa durante dicho periodo temporal. Como podemos observar, el gráfico revela una disminución en el gasto en defensa en 2018, seguida de una extraordinaria recuperación en el siguiente periodo anual.

Esta caída inicial podría haber sido provocada por las tensiones internas que enfrentó el gobierno de Angela Merkel, pudiendo haber desencadenado una revisión de las prioridades de gasto, mientras que la recuperación en 2019 cabría esperar que hubiera sido impulsada por el deseo de cumplir con los compromisos de la OTAN y el aumento de las tensiones políticas en Europa. Asimismo, otro de los datos más relevantes que nos aportan los gráficos es el incremento en el gasto militar durante 2021, posiblemente en respuesta a las tensiones.

GASTO EN DEFENSA 2014-2022 (en millones de dólares) 5 regionales e internacionales, como el estallido de la guerra Ucrania-Rusia y la consecuente crisis en Europa.

Sin embargo, en términos de la tasa de variación, el año 2021 supuso una abrupta caída del gasto militar en Alemania. Ello se debe a la sustancial reducción en el aumento de esta cifra durante dicho periodo temporal. Aumento que se convirtió en descenso ya en el año 2022, como podemos observar claramente en el gráfico.

Los efectos de la situación geopolítica internacional, entre los que se encuentra la guerra energética, han supuesto un obstáculo en el crecimiento económico de numerosos países, por lo que cabe entender un posible cambio de prioridades de gasto, así como una reevaluación estratégica por parte de Alemania.

Fuente: ESTADISTICAS OTAN (Defence Expenditures of NATO Countries 2014-2022)

Como otros de los muchos factores a tener en cuenta, a continuación, analizaremos el gasto militar durante este periodo (2014 a 2022) como porcentaje del PIB.

El estudio de los datos muestra una serie de interesantes patrones en relación con el gasto militar en Alemania, en este caso representado como porcentaje del PIB y su tasa de variación a lo largo de los años señalados anteriormente.

En cuanto a los datos más significativos, en 2020 observamos un marcado aumento en el gasto militar en proporción al PIB, incremento que podría haber sido motivado por la necesidad de abordar amenazas emergentes, posiblemente agravadas por la crisis del COVID-19.

Sin embargo, esta tendencia cambia radicalmente en los años posteriores, 2021 y 2022, en los que se registra una disminución muy relevante de esta cifra. Este pronunciado descenso podría interpretarse de diversas formas, por un lado, como una respuesta a presiones económicas o a la percepción de estabilización en el entorno de seguridad; por otro, como un ajuste de las condiciones económicas y prioridades nacionales de gasto. Si bien es cierto, es necesario tener en cuenta las graves consecuencias económicas de la crisis sanitaria de 2020, por lo que dicha reducción en el gasto en defensa podría ser considerada como un efecto inmediato de la misma.

Al examinar la tasa de variación, esta ratifica los análisis efectuados previamente, haciendo más notable dicha fluctuación desde el punto de vista gráfico. En general, los puntos más relevantes siguen el patrón de los gráficos comentados previamente, destacando fundamentalmente los cambios producidos entre 2018 y 2022.

Resulta igualmente interesante conocer el gasto militar en Alemania en términos del cambio real anual, dado que este ítem nos proporciona información valiosa sobre cómo las inversiones en defensa están evolucionando en relación con la inflación y otros factores económicos.

En definitiva, esta gráfica nos aporta una visión detallada de la dinámica del gasto militar en Alemania a lo largo del periodo concreto objeto de estudio, permitiendo interpretar las decisiones y estrategias de defensa en relación con los factores económicos y geopolíticos que se encuentran en constante cambio.

La imagen hace resaltar años específicos de aumento (como el año 2019) y disminución pronunciados (como es el caso de 2014, 2021 o 2022), lo que podría relacionarse con decisiones estratégicas, adquisiciones de equipo militar a gran escala o cambios en la política de defensa y de gasto.

El gráfico recoge los datos relativos al personal militar en Alemania entre 2014 y 2022.
Sin duda, un año resalta de manera destacada, el periodo anual de 2022, marcando un aumento significativo en el número de efectivos de las fuerzas armadas alemanas en comparación con los años anteriores. Como ya se ha señalado, la interpretación de estos datos de aumento puede y debe tener en consideración múltiples factores que impactan
directamente la dinámica militar.

Dicha tendencia de aumento se refleja también en la tasa de variación. La magnitud del incremento se traduce en una tasa de variación notable, subrayando la importancia estratégica que Alemania atribuye a la expansión de sus fuerzas armadas en ese período específico.

Asimismo, para entender el contexto detrás de la caída en el personal militar en 2020, claramente reflejado en el gráfico que corresponde a la tasa de variación, es crucial considerar nuevamente la crisis del COVID-19 y sus globales consecuencias. La imposibilidad de realizar los trámites de acceso y la presencia de medidas de contención y prevención durante la pandemia pudieron haber tenido un impacto significativo en los procesos de reclutamiento y formación militar, en este caso, en un sentido negativo. La prioridad de contener la propagación del virus llevó a pausar actividades no esenciales, entre las que se incluyen los procedimientos de selección para el acceso a organismos públicos y, en este caso, militares, al igual que ocurrió en multitud de países.

Además de la crisis sanitaria, otras posibles causas a valorar con el fin de comprender la caída del año 2020 podrían incluir restricciones presupuestarias con motivo del cambio en las prioridades de emergencia relacionadas con la pandemia. Las decisiones del gobierno alemán podrían haberse inclinado hacia la asignación de recursos a áreas críticas de salud y bienestar social en lugar de la expansión militar.

En contraste, el aumento durante el año 2022 podría estar vinculado principalmente a cambios en la percepción de amenazas, prioritariamente en relación a la guerra que tiene lugar en Europa del Este, así como a los compromisos internacionales y a las presiones para su cumplimiento, especialmente en lo que se refiere a la OTAN.

Sin duda, el análisis de esta variable subraya la interconexión entre los eventos globales y las estrategias de expansión militar a nivel nacional.

Los gráficos presentados analizan el gasto en defensa de la OTAN, mostrando los cambios anuales, la relación con el PIB y el gasto en equipo militar. Como se puede ver, en el primero destaca la volatilidad anual del gasto en defensa en Europa y Canadá desde 2012, con un descenso inicial seguido de un notable incremento, alcanzando un máximo en 2018 y disminuyendo ligeramente en 2021 y 2022.

Por su parte, la segunda imagen refleja el gasto en defensa como porcentaje del PIB, tomando como referencia la meta del 2% que señala la OTAN. Mientras algunos países, como Grecia y EE. UU., superan este objetivo, otros como Italia, Canadá y España quedan por debajo. Alemania, en particular, muestra un aumento gradual, pero aún no alcanza la meta de la OTAN, como ya se extrajo del análisis de sus datos particulares.

El tercer gráfico se enfoca en el gasto en equipo, con un objetivo marcado por la OTAN del 20%. Alemania ha incrementado ligeramente su gasto en esta área desde 2014, llegando a cumplir dicha meta. No obstante, observamos la siguiente realidad. A diferencia de lo que ocurría en el año 2014, en el que existía una gran desigualdad en las cifras y eran pocos los países que alcanzaban el objetivo, en la estimación del año 2022 la situación se invierte. De manera que, solo son cinco los países que no logran alcanzar la cifra del 20% (Bélgica, República Checa, Canadá, Portugal y Eslovenia).

Como ya se viene advirtiendo, el gasto en defensa es dinámico y puede cambiar debido a factores geopolíticos, como tensiones, compromisos internacionales y decisiones basadas en la política interna de cada país. La seguridad europea, especialmente despuésde la invasión rusa de Ucrania y más recientemente la invasión del territorio palestino por parte de Israel, podría influir en futuras revisiones del gasto de defensa.

Sin duda, los datos relativos al gasto en defensa de la OTAN entre 2014 y 2022 reflejan la situación geopolítica. La disminución inicial entre 2012 y 2014 podría deberse a la crisis financiera en Europa y su consecuente política de austeridad.

Tras esto, la mejora económica y el surgimiento de desafíos de seguridad emergentes, promovieron el aumento del gasto. Después de la anexión de Crimea por Rusia en el año 2014, comenzó a prosperar el clima de tensión regional, que marcó un aumento significativo en el gasto de defensa, como respuesta a las amenazas percibidas. Por su parte, la inestabilidad en Medio Oriente y las operaciones militares llevadas a cabo en la zona también influyeron en el gasto.

Además, no se debe olvidar el incremento de las presiones de los Estados Unidos para que los países europeos asuman más responsabilidad financiera en la OTAN, evidenciando la necesidad de fuerzas armadas mejor equipadas.

Más recientemente, el ligero descenso que se muestra en el gasto estimado para 2021 y 2022 puede ser fruto de las incertidumbres económicas provocadas por la pandemia del COVID-19. Sin embargo, la invasión rusa de Ucrania en 2022 el posterior conflicto palestinoisraelí, subrayan la necesidad de fortalecer las defensas, por lo que es posible prever un cambio en el patrón del gasto militar en la OTAN.

3.- REFLEXION FINAL Y CONCLUSIONES

En síntesis, se puede afirmar que el análisis detallado de los gráficos relacionados con el gasto en defensa en Alemania y en la OTAN entre 2014 y 2022 revela patrones significativos y numerosas conexiones con el contexto geopolítico en general. En Alemania, el aumento constante hasta 2021 y la abrupta disminución en 2022 sugieren cambios en las prioridades de gasto, posiblemente influenciados por la crisis sanitaria del COVID-19 y la situación geopolítica, especialmente la guerra en Ucrania y el conflicto palestino-israelí.

Asimismo, la variación en el personal militar alemán sigue patrones similares, con un destacado incremento en el año 2022, que podría estar relacionado con el agravamiento de las amenazas y la presión derivada de los compromisos internacionales. La caída en 2020 se atribuye a la pandemia y sus efectos en los procesos de reclutamiento.

En el contexto de la OTAN, los gráficos revelan fluctuaciones anuales en el gasto en defensa. La disminución estimada en 2021 y 2022, posiblemente influenciada por la 13 pandemia, se ve contrarrestada por eventos recientes, como la invasión rusa en 2022 y el conflicto palestino-israelí, sugiriendo la posibilidad de cambios en el patrón de gasto militar en la esfera de la Organización.

En resumen, es evidente la interconexión entre eventos globales, cambios en la percepción de amenazas y compromisos internacionales, lo que impacta de manera significativa en las estrategias de gasto militar tanto a nivel nacional como en el marco de la OTAN, reflejando la dinámica constante y adaptativa de la seguridad y defensa en un contexto geopolítico en constante cambio.

Cartagena Abril 2024

IV. BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA.

«Defence Expenditures of NATO Countries (2014-2022).» NATO, 2022,
https://www.nato.int/cps/en/natohq/news_197050.htm

https://www.macrotrends.net/countries/DEU/germany/military-spending-defense-budget, consultado en noviembre de 2023.

https://www.sipri.org/sites/default/files/202004/military_expenditure_press_release_esp_0.pdf, consultado en noviembre de 2023.

https://datos.bancomundial.org/indicador/MS.MIL.XPND.GD.ZS?locations=DE, consultado en noviembre de 2023.

 

ARTICULO ANDREA GASTO MILITAR ALEMANIA EN OTAN VFINAL FINAL

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