Geoes21.-Opinión.-Emilio Moro.-El Mondongo.-La Verdad.-Tomás Martínez Pagán.-Cartagena, 24 de Mayo de 2026

La peña, fundada durante una comida en La Vieja Ermita, reúne a sus miembros en la primera planta del Real Club Taurino de Murcia

La pasada semana fue tremenda de actividades en Murcia. Empezamos con un encuentro con la Asociación de Empresarios del Polígono Industrial Oeste (Asepio). Su presidente, mi buen amigo Antonio Castillo, demostró ser un excelente anfitrión y, antes de la reunión, nos invitó a desayunar unas tostadas con confitura artesanal El nieto del Tío Canela que elabora en su finca solo para la familia y sus buenos amigos. Estuvieron acompañadas del típico belmonte, el café tradicional de Murcia desde 1920 consistente en una mezcla de café expreso, leche condensada y un chorro de brandy originalmente de las destilerías Belmonte. En esta ocasión el brandy fue un especial pues perteneció a la Reserva Particular de Pepe Matas, adquirida en 1981. La reserva fue llamada en su origen Brandy Inmortal y tiene una vejez de 35 años. Un brandy que no se comercializa pues solo se extraen 39 litros de las barricas cada año y se envasan 77 botellas de medio litro. Me obsequiaron con la botella número 63/2026.

Después más reuniones en Fremm para, al final, terminar en el Restaurante El Churra. Fundado por Mariano en el año 1955, continúa elaborando una cocina tradicional murciana y ofreciendo un servicio cálido y cercano. Lleva décadas dando de comer, creando recuerdos que forman parte de la historia gastronómica de nuestra Región. Una cocina de producto muy reconocible, construyendo identidad desde el reflejo y el mucho oficio. En el Salón de Vinos del hotel la Bodega Emilio Moro ofreció una cata-comida para degustar sus caldos. Fue a través de su distribuidor Maca, de los hermanos Francisco y Carlos Carrillo. Los presentó Javier Moro, el presidente de la bodega que, de una manera magistral, expuso el origen corriendo de majuelos y elaboración hasta llegar a la actual cuarta generación familiar. Iniciamos la cata con un vino blanco El Zarzal de uva godello D.O. Bierzo acompañado con mojama, almendras y unas mini marineras de bocado. La Revieja -otro godello muy especial con una personalidad única- lo compartimos con tomate troceado y bonito del piñón. La Felisa, un vino ecológico que rinde homenaje a su madre, lo acompañamos con caballitos tradicionales de gamba y un pisto con anchoas. Un tinto de uva tempranillo Emilio Moro maridó de lujo con alcachofas a la brasa, berenjenas a la crema y canelones de cabrito. El Malleolus Sanchomartín -la excelencia hecha vino elaborado de un pago único- es un vinazo que lo degustamos con pinchos de atún, chuletas de cabrito fritas y mini hamburguesas de ternera. El postre fue pan de calatrava y leche frita, acompañado de un Celler Kripta Franc en su punto de frío. Con el brindamos por los buenos caldos y menús elaborados en los fogones de El Churra los casi cien invitados de varios restaurantes de Cartagena y de toda la Región.

El jueves cambiamos de palo y el encuentro fue en El Real Club Taurino de Murcia (RCTM). Es el decano de los clubes taurinos del mundo, dado que fue fundado el 7 de septiembre de 1887, el mismo día de la inauguración del Coso de la Condomina. Está ubicado en un edificio del año 1920 en el Jardín del Salitre. Cuenta en sus dependencias con más de 3.500 objetos relacionados con el arte de la tauromaquia como pinturas, artes gráficas, textiles, útiles y documentación histórica. Destacan las piezas de arte contemporáneo como las cabezas de los toros más importantes que han pasado por La Condomina. También posee una selección de 30 carteles murales desde 1887 a 1913 y una colección de más de 40 panderetas de pintores murcianos que es única en España. No faltan los trajes de luces, capotes de paseo, chaquetas de picadores y banderillas de fuego, negras, ordinarias y de lujo.

En la acogedora terraza del Real Club y mientras llegaban los miembros de la Peña Gastronómica El Mondongo me encontré con Estani. Con él compartí unas cañas con croquetas de rabo de toro mientras me comentaba que «una vida tranquila y modesta puede darte más felicidad que perseguir el éxito sin descanso. La vida no va de llegar primero a la meta sino de disfrutar del camino. Lo que de verdad importa no es el éxito sino la serenidad. Valora mucho disfrutando del camino y lo aplica en el día a día, a pesar de mantener sus empresas, lo ejerce a rajatabla».

Un rincón de lujo

Esta emblemática peña gastronómica la iniciaron José Luis Morga y José María González en las tertulias que mantienen a primera hora de la mañana cuando andan a diario por el recorrido de la huerta. El encuentro fundacional fue en La Vieja Ermita, restaurante de José María, compartiendo mesa con Antonio Frutos y Antonio Hernández Mejías, los cuatro fundadores y germen de la gran peña que son a día de hoy. Ya en la segunda jornada se incorporaron el excepcional nacional José Antonio Camacho, José Ignacio Sánchez Ballesta, Paco Suñer, Carlos de Ayala, Gregorio González, Andrés González y el presidente del Real Club Taurino, Alfonso Avilés. A este lugar ha sido donde se ha trasladado la sede y se celebran las comidas de ‘El Mondongo’, en un rincón de auténtico lujo situado en su primera planta, junto a la biblioteca y sala de tertulias, en una mesa imperial para 14 comensales rodeados de un inigualable ambiente taurino.

A la hora marcada y, como si se escuchara un clarín, empezaron a llegar los miembros de El Mondongo. Por orden del presidente sonó el toque de timbales y se sirvieron unas cañas acompañadas de hueva de mújol y almendras fritas de esa misma mañana. Un plato de salchicha seca con regañás para dejar las cañas sin una gota de cerveza dieron paso a un Juan Gil Etiqueta Azul, elaborado con uvas de viñedos viejos y D.O. Jumilla que acompañó a unos calamares de potera a la plancha y una ensalada de tomate raf con ventresca de Barbate. Y llegó el plato estrella: unos garbanzos ‘mondongo’ elaborados con callos de ternera, manitas y chorizo aromatizados con hierbabuena. Es un plato de origen popular cocinado lentamente en los fogones del restaurante, nacido de la paciencia y de esa inteligencia antigua de no desperdiciar nada. Servido en su cazuela clásica y muy ligado al imaginario taurino, es un plato de mojar pan y trago de vino. Como el día estaba lluvioso el presidente Avilés nos sorprendió con unas migas de pan con tropezones de buena chicha longaniza, morcilla y tocino, acompañado de un huevo frito de corral y buen pan para mojar. Soberbios estos dos últimos platos. Terminamos con paparajotes, el postre más emblemático de la huerta. Nos trasladamos a El Parlamento, a los pies del Casino. Les dejo con una sabia reflexión: «Nunca te arrepientas de haberte portado bien con una persona equivocada, porque tus acciones hablan de ti y no de ellos».

Las cosas por su nombre

Tomás Martínez Pagán

Los miembros de la Peña Gastronómica El Mondongo Arturo Jiménez (Cofradía de la Esperanza), Andrés González (empresario), José Ignacio Sánchez (Cabildo Superior de Cofradías), José Luis Morga (Federación Murciana de Fútbol), Alfonso Alviles (presidente del Real Club Taurino), Tomás Martínez (autor del artículo), José María González (empresario), Paco Zuriel (empresario) y Gregorio González (expresidente de la Agrupación Sardinera). LV

Fuente La Verdad: https://www.laverdad.es/murcia/cartagena/emilio-moro-mondongo-20260517215705-nt.html

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